Catalina Castaño
Mi vida ha sido una búsqueda espiritual.
Desde pequeña, mis padres me invitaron a conocer distintas religiones, enseñándome que la fe no siempre es lineal —que también se escribe con dudas, silencios y contradicciones
Justo antes de la pandemia, después de una clase de baile, vi que en el mismo estudio comenzaba una clase de yoga. Entré sin saberlo, pero ese día algo cambió: entendí que no se trataba solo de mover el cuerpo, sino de alinearlo con la mente y el alma.
Desde entonces, el yoga me ha acompañado como una práctica lenta pero transformadora.
Me ha enseñado a no dejar que mi mente se pierda, a regresar al presente, a encontrar equilibrio cuando la vida se acelera
Profundizo cada día para llevar fuera del mat lo que encuentro en él:
fe, calma y fuerza interior. El yoga no fue un hallazgo instantáneo, sino un reencuentro con mi esencia.
Mi cita más constante con el alma. 🌸
